Google negó en un juicio en Los Ángeles que YouTube use algoritmos para enganchar a niños, comparando su uso con la lectura de libros.
El gigante tecnológico Google subió al estrado en Estados Unidos para defenderse de una demanda civil que sacude los cimientos de Silicon Valley. Durante el segundo día del juicio en un tribunal de Los Ángeles, la empresa rechazó tajantemente las acusaciones que señalan a YouTube como una herramienta diseñada para crear dependencia en menores de edad.
El abogado de la compañía, Luis Li, sostuvo ante un jurado de 12 personas que la plataforma no tiene la intención de manipular el comportamiento de los usuarios. » YouTube no quiere volver a la gente adicta más de lo que lo estarían a los buenos libros», afirmó la defensa, intentando desmarcarse de las estrategias de consumo compulsivo que se le imputan a otras redes sociales.
La batalla legal de Kaley G.M. contra los gigantes
El caso, que podría marcar un antes y un después en la responsabilidad civil de las tecnológicas, fue interpuesto por Kaley G.M., una joven de 20 años. La demandante asegura que, tras quedar atrapada en los algoritmos de YouTube e Instagram (propiedad de Meta) durante su infancia, desarrolló cuadros severos de depresión, ansiedad y trastornos de la imagen corporal.
Por su parte, el abogado de la acusación, Mark Lanier, comparó las tácticas de Google y Meta con las de la industria tabacalera de finales del siglo pasado. Lanier sostiene que las empresas «volvieron adictos los cerebros de los niños a propósito» mediante un diseño negligente. Es importante mencionar que en este mismo proceso, TikTok y Snapchat prefirieron evitar el banquillo y llegaron a un acuerdo confidencial con la joven.
Datos clave del juicio en curso:
- Sede: Tribunal civil de Los Ángeles, California.
- Empresas señaladas: Google y Meta (actualmente en juicio); TikTok y Snapchat (ya pactaron).
- Argumento de Google: Los contenidos son populares por recomendación de los usuarios, no por manipulación cerebral.
- Defensa técnica: La empresa asegura que sus directivos priorizan la calidad sobre la viralidad, según comunicaciones internas.
El futuro de las plataformas digitales
La defensa de Google dio un giro inesperado al cuestionar incluso si la joven padece una adicción real. Según Luis Li, ni el padre de la demandante ni sus doctores han podido confirmar dicha patología. «No es adicción a las redes sociales cuando no es una red social y no hay adicción», recalcó, buscando que el jurado desestime la clasificación de YouTube dentro de esta categoría.
Este juicio es seguido de cerca por legisladores y padres de familia en todo el mundo, incluida la Ciudad de México, donde el debate sobre el tiempo en pantalla de los menores ha cobrado relevancia. Si el jurado falla en contra de Google, se abriría la puerta a una avalancha de demandas globales que obligarían a las tecnológicas a rediseñar por completo sus algoritmos de recomendación.
